Este no es el tipo de artículos que acostumbro a publicar; pero sé que muchos comparten mi forma de pensar en cuanto a lo que publicaré hoy.
Los cubanos nos pasamos la vida lamentándonos cuando estamos en Cuba. Pasamos el tiempo diciendo no tenemos comida, que el transporte público es un desastre, que el gobierno no hace nada para salir de la crisis o que ETECSA no presta buenos servicios. Y así, podría nombrar una lista interminable de cosas que día a día nos hace la vida más incómoda en nuestro país. Criticamos también la falta de educación reinante entre jóvenes y adultos y la pérdida de valores y censuramos a los medios de comunicación por muchas veces no mostrar nuestra realidad. Pero el día que estamos fuera de Cuba; cambiamos nuestra forma de pensar en muchas cosas; aunque esas cosas que tanto reprochamos siguen estando ahí y son reales.

  1. EL día que salí de Cuba comprendí que siempre va a ser mi tierra.
  2. El día que salí de Cuba pude darme cuenta que siempre estará en mi corazón.
  3. El día que salí de Cuba comprendí que los gobiernos mienten en todo el mundo.
  4. El día que salí de Cuba aprendí a valorar el tener que vivir bajo el mismo techo toda mi vida, pero con mi familia a mi lado.
  5. El día que salí de Cuba encontré que no hay comida tan exquisita como la nuestra.
  6. Comprendí que muchos dejan toda su vida atrás por buscar un sueño que no todos alcanzan.
  7. También comprendí que quien lo alcanza es digno de respetarse por el valor de cambiar su vida.
  8. Aprendí a sentirme más cubano que nunca y a no permitir que otros hablen mal de mi país.
  9. Decidí pensar más en los que están dentro y pude ver cuánto se sufre; pero también vi que esas cosas malas son las que me hicieron estar aquí hoy.
  10. Comprendí que la necesidad nos ha hecho volvernos personas más preparadas y desarrollar un instinto de supervivencia y apego a la vida extraordinario.
  11. Aprendí que lucharé por Cuba cada día, por mi familia y por los cubanos estén donde estén.

 

Son tantas cosas las que cambian cuando ya no estamos en nuestra isla. Estamos fuera buscando progreso, oportunidades de desarrollo, una vida mejor para nuestra familia; pero nunca podemos olvidar de donde salimos, donde nacimos. Cuba, es mi segunda madre. Cuba no es el gobierno, Cuba es la gente, mi cultura, mi barrio; eso es lo que significa mi país para mí y me siento orgulloso de decir que soy cubano donde quiera que llego.

Si te sientes orgulloso de ser cubano, de ser valiente y continuar, comparte este artículo para que otros sepan quienes somos.

 

Valiente no es quien no tiene miedos; valiente es aquel que se sobrepone a estos para lograr sus objetivos.

 

Te recomiendo: 

Anuncios